| Reflexiones sobre Europa | ![]() | ![]() |
El pasado lunes - 9 de mayo, día de Europa - tuvo lugar la conmemoración de la lectura que el ministro de asuntos exteriores francés, Robert Schuman, hiciera hace cincuenta y un años.En aquélla declaración Schuman tendió la mano del gobierno francés para un compromiso de paz que hoy pervive. Un proyecto al que poco a poco se han ido sumando los distintos integrantes para hacer de un sueño, realidad. Gracias a la creación de Europa el continente disfruta de su más largo periodo de paz, de desarrollo y solidaridad. El avance individual de nada tiene sentido en un mundo globalizado. Y hace cincuenta años ya se dieron cuenta de que quizás el modo más inteligente de actuar era en el ámbito local con miras a lo global. Europa es una realidad gracias a quienes han creído que un proyecto utópico podría consolidarse y caminar construyendo avances para toda la ciudadanía. En este recién estrenado Siglo XXI estamos presenciando el zarpazo más duro contra el proyecto europeo. Europa no nació como mera estructura económica, sino como soporte basado en pilares de justicia, igualdad y solidaridad. Gracias a quienes creyeron en el internacionalismo, en la lucha por unos valores supranacionales, en la construcción de un proyecto mayor con el esfuerzo de todos, hoy podemos constatar la evolución de países que, como el nuestro, no habrían llegado donde están si no hubiera sido por la solidaridad de un pensamiento y un esfuerzo global. Desgraciadamente los valores sociales que sustentan Europa, los pilares de la igualdad, la justicia, el esfuerzo colectivo para un beneficio común se están diluyendo entre "rescates, deudas, crisis y sombras". En estos días vemos cómo una derecha gris alza su voz en Europa al grito de la insolidaridad, de las fronteras, del reestablecimiento de barreras que conseguimos eliminar hace tiempo. Ahora más que nunca tenemos que revisar la realidad que hoy es Europa, poner en valor sus señas identitarias, que si bien pasan por la necesaria creación de un sistema financiero a nivel europeo, no han de olvidar el fundamental compromiso con la ciudadanía: el avance social, la igualdad en el acceso a las oportunidades entre todos los ciudadanos europeos y la fundamental participación en el marco global para poner en alza nuestros valores insignia, esto es, la unión para el avance de todos en una misma dirección. Son veinticinco años los que cumple España como integrante de Europa. Como una mujer que se mira al espejo, se siente segura, se mira a los ojos con firmeza y ya tiene claras algunas cosas importantes. Está preparada, formada y dispuesta a dar lo mejor de si. Es consciente de que queda un camino por recorrer, muchas experiencias que vivir y en las que no va a quedarse callada. Ha aprendido mucho de quienes estaban antes que ella, y es consciente de que ahora debe tender su mano a quien acaba de llegar. Sabe mejor que nadie que sin solidaridad, nada es posible; ha crecido rápido pero serena. Sabiendo de dónde viene y sobre todo, hacia dónde va. Nadie queda fuera de sus planes, cuenta con lo mejor de si misma, su gente, quien la quiere, quien la prepara y hace que cada día camine con más fuerza y no tenga miedo a mantener su postura. Es joven y tiene mucho que decir. Y precisamente nuestra fuerza se ve en el terreno de juego que es Europa. Somos mucho los jóvenes españoles que nos tomamos muy en serio la realidad en la que vivimos. Cada día más los que se suman a nuestro proyecto fuera de España; cada vez más activos los integrantes de las Juventudes Socialistas de España en Europa. Conscientes de nuestra responsabilidad a nivel global, miramos al mundo y somos conscientes de que queremos lo mejor para nuestro país, porque solamente siendo los mejores contribuiremos a un mejor futuro para todos. Hemos dado un giro que hoy nos permite contar con jóvenes como Sergio Gutiérrez o Eider Gardiazabal en el Paralamento Europeo. Sin duda un estandarte de compromiso, fuerza, formación e ilusión por mejorar nuestra realidad. Europa, sin duda, cuenta con una gran fuerza, la de sus jóvenes. Y precisamente ahora más que nunca debemos ser el motor que produzca un cambio y haga surgir de nuevo los valores que un día hicieron posible los sueños de quienes querían paz, igualdad, solidaridad.
Beatriz Talegón Vicepresidenta de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas
|


El pasado lunes - 9 de mayo, día de Europa - tuvo lugar la conmemoración de la lectura que el ministro de asuntos exteriores francés, Robert Schuman, hiciera hace cincuenta y un años.



